21 may 2012

Elegir...

Elegir, se define como: escoger o preferir una cosa o una persona entre varias para un fin. Siempre se elige para un fin, pero ese fin siempre se tuerce... pero dime, con lo difícil que es escoger ¿por qué hacemos que se complique? 
Cada vez que eliges es más complicado aún, porque cada vez que has elegido has sufrido las consecuencias de una mala elección, y éso amigo mio, se queda para siempre dentro del alma. 
No paras de elegir, de elegir mal, de equivocarte... STOP!! pero ya basta, necesitas descansar. Necesitas no cometer fallos para no hundirte, necesitas desconectar de todo y no sentir. Tu cuerpo automáticamente se crea una barrera impenetrable (según tu piensas)te haces dura, nada te afecta y eso sienta bien, te reconforta día a día. Vuelves a tomar las riendas de tu vida, a sonreír y a disfrutar sin miedos.
Ya no prefieres a ninguna personas entre varias para un fin, eso se acabo por un tiempo indeterminado. O eso piensas, porque el destino por definición es una fuerza supuesta y desconocida que determina lo que ha de ocurrir. Se suele decir que el destino es caprichoso, y tanto que lo es. Alguien inesperado puede penetrar poco a poco esa barrera impenetrable, atacando de las maneras más rastreras que se pueden imaginar, dejándote sin ninguna defensa a todo ello y al final acabas expuesta... si, esa barrera, ese muro quedó destruido... corres para volver a construirlo, pero los ataques no paran de llegar contra ti.
Al final de todo, te rindes, sacas esa bandera blanca tan usada y sales, conoces, sientes, te ilusionas... y volvemos a elegir, a escoger y a preferir entre varias cosas para un fin.

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